
Por: Sergio Andrés Sánchez R
Héctor Abad faciolince con su novela Angosta, nos envuelve en un espacio de intensa intriga, realidad violenta y seducción hacia el lector, haciendo que su trabajo como periodista y escritor merezca ser leído, reconocido y comprendido por millones de personas que se ubiquen en los eslabones mas bajos de la ignorancia, allá donde ésta siempre perdura y donde solo importa lo que se pueda ver tocar y oler, y con tal de lo que le sucede al mundo, no les suceda a sus alrededores y mucho menos a ellos “todo estará bien”.
La violencia, esta palabrita de tan solo nueve letras que abarca un sin numero de acometidos, ha sido la culpable de millones de muertes a través de la historia en el mundo, ha sido el problema mas dramático, ha definido nuestra identidad y nuestro destino. Resaltar que Colombia este entre los 11 países con los mayores índices de pobreza y violencia en el mundo es algo tenebroso diría yo y brutal.
Angosta, una extensa ciudad dividida en 3 castas, una poblada por los dones en su gran mayoría personas superficiales y adineradas, entre las cuales se encuentran seres humanos sin escrúpulos, capases de todo, que obedecen y otros que controlan, otra por los segundones personas que se puede decir que medio sobreviven y la ultima poblada por los tercerones, seres humanos no viviendo una “vida” sino un infierno.Se encuentra ubicada en un espacio real con entrañable imaginación que de hermosa y maravillosa pasó a ser violenta, angustiante y tenebrosa, en donde se da brillo y luz a la muerte, a lo superficial, a la injusticia social, a lo evidente y a la exclusión que en últimas ha sido la causante de dolor, miedo, sufrimiento y resentimiento en las personas que habitan Angosta, respondiendo estas con la única arma que tienen a su alcancé, un arma tan poderosa que es capaz de exterminar a los seres humanos, arrasar con sueños e ilusiones, violencia, violencia y mas violencia.
Recomiendo este libro
Héctor Abad faciolince con su novela Angosta, nos envuelve en un espacio de intensa intriga, realidad violenta y seducción hacia el lector, haciendo que su trabajo como periodista y escritor merezca ser leído, reconocido y comprendido por millones de personas que se ubiquen en los eslabones mas bajos de la ignorancia, allá donde ésta siempre perdura y donde solo importa lo que se pueda ver tocar y oler, y con tal de lo que le sucede al mundo, no les suceda a sus alrededores y mucho menos a ellos “todo estará bien”.
La violencia, esta palabrita de tan solo nueve letras que abarca un sin numero de acometidos, ha sido la culpable de millones de muertes a través de la historia en el mundo, ha sido el problema mas dramático, ha definido nuestra identidad y nuestro destino. Resaltar que Colombia este entre los 11 países con los mayores índices de pobreza y violencia en el mundo es algo tenebroso diría yo y brutal.
Angosta, una extensa ciudad dividida en 3 castas, una poblada por los dones en su gran mayoría personas superficiales y adineradas, entre las cuales se encuentran seres humanos sin escrúpulos, capases de todo, que obedecen y otros que controlan, otra por los segundones personas que se puede decir que medio sobreviven y la ultima poblada por los tercerones, seres humanos no viviendo una “vida” sino un infierno.Se encuentra ubicada en un espacio real con entrañable imaginación que de hermosa y maravillosa pasó a ser violenta, angustiante y tenebrosa, en donde se da brillo y luz a la muerte, a lo superficial, a la injusticia social, a lo evidente y a la exclusión que en últimas ha sido la causante de dolor, miedo, sufrimiento y resentimiento en las personas que habitan Angosta, respondiendo estas con la única arma que tienen a su alcancé, un arma tan poderosa que es capaz de exterminar a los seres humanos, arrasar con sueños e ilusiones, violencia, violencia y mas violencia.
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